Recordando a mi madre

 Mujer porque se que fuiste buena, te recuerdo
Y miro hacia el pasado con ternura.
Te recuerdo porque sé que me cuidaste
Y guiaste mis pasos con amor.

 Cuando todo se te hacia difícil
Con tu amor disipabas la tristeza.
Y nadie supo por palabras de tu boca
El dolor que consumió tu corazón.

Ajena a las quejas fuiste siempre.
Y cuando sentiste el deseo de gritar, callaste.
Tratando de no herir mis sentimientos
Y sin embargo, que malo fui, seguí matándote.

 Te fuiste llevándote a la tumba el gran dolor
De creer que yo nunca cambiaria.
Me entregaste a Dios y renegaste
Maldiciendo la hora en que nací.

 Quisiera que hoy me vieras, he cambiado.
He madurado y solo llevo una pena.
El tener que aceptar que fui el verdugo
De aquella que me amó sin condición.


Autor: Carlos Augusto Vallejo

@ derechos reservados

Nota 1: Este poema lo escribió mi hermano Carlos, desde la prisión donde cumple una condena de tres perpetuas. Quizás otro predicador en mi posición se avergonzaría de una situación tan penosa como esta o de reconocer que uno de los suyos está preso. Pero ahora mismo me siento orgulloso de mi hermano, porque aunque preso en la carne, es libre en el espíritu, ya que esa cárcel se convirtió en el Altar donde le entregó su vida al Señor de la gloria. Y hoy testifica a otros lo que Dios está haciendo con él, todo en virtud de una Cruz y el Sacrificio de amor del Hijo de Dios. Pido la oración de todos mis visitantes para que Dios fortalezca y ayude a mi querido Indio, en medio de sus luchas. Como quiera, él es libre en el espíritu. Aleluya!

Nota 2: Se prohíbe toda reproducción comercial de este  u otro material de la autoría del Dr. A. Vallejo o de sus invitados a esta sección, salvo solicitar un permiso por escrito del Autor. Se prohíbe imprimir, grabar, etc. cualquier material de este Website, salvo si se solicita y recibe permiso por escrito. Cualquier violación se considerara punible por las leyes aplicables.

Home                  Rincón Poético