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Incluso Si Te Matan
El mensaje de Juan el Bautista en el desierto, y el que lo llevó a perder la
cabeza a mano de aquella zorra, disfrazado de rey no fue,
"Sonríe que Dios te ama." Fue mas bien por
decirles; "¿Quién os enseñó a huir de la ira que
vendrá?"
Jeremías no fue puesto en una cisterna fangosa por predicar,
"Ustedes están BIEN, yo estoy bien y todos estamos
bien." Fue por predicar abiertamente contra el adulterio, la
idolatría y otras maldades de su nación.
El mensaje de Noé mientras caminaba hacia el arca no fue,
"Algo bueno les sucederá a ustedes." Él
condenó al mundo y fue un predicador de rectitud.
Jesucristo no fue crucificado por decir, "Consideren
los lirios del valle, como crecen" sino por decir,
"Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas...hijos
del infierno...necios y guías de ciegos...sepulcros blanqueados...generación de
víboras."
Pero vivimos en el tiempo de los políticamente correctos predicadores, de los
políticamente correctos miembros, de las políticamente correctas congregaciones.
Pienso que Pedro hubiera sido bien impopular en estos días en muchas de nuestras
iglesias, aun mas que cuando le dijo a los líderes religiosos de su tiempo;
“Vosotros mismos juzgad si es justo delante de Dios
obedecer a vosotros antes que a Dios.”
Te pregunto como mil veces me he preguntado en oración; ¿Dónde está nuestro
tesoro, predicadores? ¿A quién nos debemos? ¿Dónde está puesta nuestra lealtad?
¿Con quién está nuestro compromiso? Porque la respuesta de Pedro fue clara y
categórica. Es necesario y es justo obedecer a Dios antes que a los hombres, aun
si esos hombres y mujeres son los que nos diezman y ofrendan a cambio de que les
rasquemos las orejas pero no vayamos mas allá.
¿Y qué me dice de la respuesta también de Pedro a Simón, un mago supuestamente
convertido al evangelio cuando tratá de comprar el don del Espíritu Santo? La
respuesta del apóstol no se hizo esperar, “Que
tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con
dinero.”
Este mensaje es de gratis, pero no se vende. No se puede hipotecar ni
comprometer con los intereses de nadie, salvo los del Reino de los cielos. Y si
no tenemos las agallas para decir la verdad aunque no le guste a nuestra
audiencia, favor grande le haríamos al Reino de Dios si nos bajamos del Púlpito
y le dejamos ese lugar a alguien que no le tiemble la babilla al decirla.
Estas palabras pueden sonar duras, pero más duro es
que alguien se pierda porque le mantuvimos engañado con el “evangelio ese de no
es nada lo que tiene el nene”, aunque por su aspecto era obvio que no
era un simple catarro.
Que Dios nos ayude en esta hora de tanto engaño y dejadez espiritual a mantener
la llama y la antorcha de la Verdad encendida. Como diría mi dilecta abuela, al
pan, pan y al vino, vino.
Suyo como siempre en el servicio del Rey,
Dr. Vallejo
Recuerda que es la hora del Templo. Ven a la
Iglesia conmigo!
Nota: Si este artículo te fue de bendición házmelo saber a través de un email. Estaremos orando por ti y los tuyos.
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Para Mayor Info.
drvallejo56@yahoo.com
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