En la Biblia, Jesús realiza una multitud de funciones bajo muchos títulos. En relación a este mundo, El es el Principio y el Fin. Desde el punto de vista humano, los estudios acerca de Su vida y Obra son virtualmente infinitos. Como el Apóstol Juan escribió: " Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén. " (Juan 21:25).

Desde el punto de vista estrictamente profético, entre los mas interesantes estudios uno que resalta es su rol como " León." De Génesis a Revelación, las profecías sobre el León de Judá define un set específico de logros. Y estas están relacionados con la batalla por el Monte Sion y el Templo.

Quizás la escena mas dramática en la Biblia es la aparición del Señor ante el Trono de Dios, mientras son abiertos los siete sellos del Libro. Este Rollo o Libro contiene la información histórica y la palabra profética que traerá a culminación el Plan Redentivo de Dios para el mundo. Sin lugar a dudas, su contenido exacto solo puede ser conocido por EL.

Como quiera, una cosa es segura. Todas las profecías concernientes al futuro juicio del " DIA del Señor "  deben estar escritas allí. Entre otras cosas, es seguro que contiene la acusación del hombre de pecado y la maldad del dios de este mundo, Satanás.

En los términos mas literales, es un documento legal, atado al protocolo del cielo. El Rollo ha sido llamado el Título de Propiedad de la Tierra. Pero es mucho mas que eso. Cualquiera sea el término exacto, es el Plan Maestro de Dios para la raza humana. Particularmente durante el " Día del Señor ",  determinara la suerte de aquellos en ambos lados de la batalla espiritual.

Solo un Ser celestial es digno de abrir el Libro. Es Aquel que creó ambos; la fundación y la superestructura del universo. Es llamado la " Palabra," y de El Juan escribió: " Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. " (Juan 1:3).

El lenguaje de esta declaración es inclusivo (todas las cosas) y exclusivo (no cualquier cosa). Hace perfecto sentido de que si El, como la Palabra, hizo todo esto, entonces solo El puede traer todas las antiguas profecías a su momento de culminación.

Pero el código de comportamiento celestial debe ser observado { por eso mencioné el protocolo }. Cuando Jesús caminó como un hombre sobre la Tierra, dijo que El no había venido para hacer su propia voluntad sino la de Su Padre. Las transacciones que se llevan a efecto entre el Padre y el Hijo están mucho mas allá del entendimiento humano. Son ultimadamente santos, y fundados en una interacción ancestral que nosotros, como humanos, solo podemos apreciar vagamente. Y como fue durante su residencia terrenal, así es en los cielos. El Hijo activa el plan, pero el Padre oficia:

" 1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos."
(Revelación 5:1-5).

Aquí, Dios el Padre está sentado en el Trono. La acción que tome cambiará al mundo. Esto nos recuerda las palabras de Jesús en el Monte de los Olivos acerca de que es el Padre el que decide el tiempo para este evento colosal:

" Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. "
(Mateo 24:36).

En la majestuosa escena frente al trono de Dios, ha llegado la hora, y El tiene en sus manos el Libro. En un acto legal de consecuencias universales, un ángel pregunta su hay alguien cualificado como para abrir el Libro.

Este proceso establece un asunto en materia legal; que " ningún hombre " llena los prerrequisitos para tratar con este singular documento. En el Griego, esta frase es traducida de oudeis, que significa " ni persona, o ser."  Por consiguiente, en los cielos y en la tierra, ningún ser creado ha sido impartido de tal poder o autoridad suficiente como para abrir este Libro. Solo " la Palabra," como el creador de todas las cosas, cualifica para hacerlo. Pero mientras El da un paso al frente para aceptar el Rollo, El no es reconocido por ese título.

En lugar de este, Este quien creó todo es anunciado como " el León de la tribu de Judá."  Este titulo es proféticamente significante, trayendo la larga y tortuosa historia de las Doce Tribus a su culminación. La suya es una historia de luchas, donde la Tribu de Judá y el Trono de David vencen las pruebas y tribulaciones en el curso de tres milenios. Pero sin el León, sus luchas hubieran sido en vano.

En la escena que estamos viendo, el " León " es llamado " la raíz de David."  Como el León de Judá, El está conectado con la historia tribal que comienza con Abraham y los Patriarcas, quienes en turno, son descendientes de la línea de Set. Como descendiente directo de la genealogía de David, El es el demandante legal del trono real.

Aun mas, se dice de El " que ha prevalecido para abrir el Libro."  La palabra Griega aquí, trasladada como " prevalecido o vencido," significa, " conquistar o ser victorioso."  Victoria implica combate.

Con Dios el Padre como Juez, los cielos son forzados a reconocer que hay uno (y solo uno), quien ha sido probado en batalla, y ha sido hallado elegible. El es puro, probado en batalla y hallado perfecto, habiendo satisfecho al Padre en Su sacrificio sobre la Cruz.

Como la " Palabra," El habló a los mundos y fueron creados. Como el " León,"  El peleo (y pelea) la batalla que traerá el Reino a la actualidad, con Israel como la cabeza de las naciones. Las funciones que El realiza ante el Trono de Dios son específicamente dirigidas hacia ese fin.

Es fascinante que la primera mención de la Biblia acerca del " León " esta directamente conectada a esta escena en Revelación Cáp..5.

El León Profético de Jacob

En Génesis 49, tenemos la patética escena donde el Jacob agonizante reúne a sus doce hijos a su alrededor. Mientras se congregan alrededor de su lecho, el les profetiza acerca de su destino final. Todas las profecías son interesantes, pero el comienzo del discurso de Jacob hace este momento aun mas convincente. El contexto es ambiental izado para el fin de los tiempos:

" Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros. " (Génesis 49:1).

Note aquí, como Jacob específicamente le dice a sus hijos que sus palabras proféticas no están conectadas directamente con ellos, sino con sucesos relacionados con su descendencia en los días del fin. Por turno, el le da a cada uno de ellos una breve descripción del papel a ser jugado por su progenie distante, en la batalla que traerá a la luz el Reino Venidero.

Siendo que nos estamos enfocando en el " León "  de Revelación, estamos particularmente interesados en la sección de la profecía de Jacob que concierne a Judá:

" 8 Judá, te alabarán tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. 9 Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? 10 No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. 11 Atando a la vid su pollino, Y a la cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto. 12 Sus ojos, rojos del vino, Y sus dientes blancos de la leche. " (Génesis 49:8-12).

Aquí, en una de las mas grandes profecías Mesiánicas, Judá es llamado, " cachorro de león."  En el Hebreo, el termino que se usa es goer arieh, " un león joven. "  El es el León rampante que ha vencido a su presa y entonces se levanta.  El cuadro que tenemos es el de un león vigoroso quien, en medio de su caza, ha sido distraído, o echado a un lado.

El es visto como un león agachado o como un león envegeciente. Pero el Hebreo es bastante difícil de interpretar aquí. Agacharse puede significar reclinarse en un " descanso victorioso." Este es el cuadro que vemos muchas veces de un león descansando, con la cabeza erecta, vigilando sus dominios. Y la frase, "león viejo" puede ser traducida fácilmente como " león audaz."

Entonces surge la pregunta, " Quien lo despertará?"  Por lo que vinos al principio de este estudio, sabemos la respuesta. El león joven de hecho, " ha pasado."  El vino como un león joven a tirar al suelo la casa corrupta de David, dando Su vida en el proceso. Entonces El se levantó y se fue a la casa de Su Padre, donde hoy reposa victorioso, como uno quien derrotó Sus enemigos. Y allí continuara, hasta que se levante de nuevo a tomar el Libro entre Sus manos para abrirlo.

El León de Óseas

El profeta Óseas levanta el mismo tema, haciendo eco de la profecía de Jacob y añadiéndole ciertos detalles a la misma. Esta gran profecía aumenta el cuadro de la original de forma que nos da una vista aun mas amplia del Plan de Dios. Nos menciona ambas casas de Israel – las Tribus del norte de Efraín, y la Tribu del sur, la de Judá.

En el proceso, se nos presenta el corazón del león. En las palabras de apertura se reestablecen las acciones de la profecía de Jacob, y el rampante León, quien venció a Su presa y fue quitado:

" 14 Porque yo seré como león a Efraín, y como cachorro de león a la casa de Judá; yo, yo arrebataré, y me iré; tomaré, y no habrá quien liberte. 15 Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán. 6: 1 Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2 Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra. " (Óseas 5:14 - 6:3).

En este pasaje, la primera mención del " león "  nos llega de la palabra Hebrea shachal.  Este es un termino poético en alcance, simbolizando el león como el portador de la poderosa advertencia y declaración de la destrucción venidera. Es el rugido del León. Muy interesante, la raíz hebrea de la misma palabra significa, " llamar, proclamar."  Así que, la destrucción de Efraín es vista como una admonición sobre lo que vendría eventualmente sobre ambas casas: derrota, destrucción y la diáspora.

El "cachorro de león"  mencionado en relación a la Casa de Judá viene de una palabra hebrea completamente diferente. Aquí, el termino es kefir [rhpf], el dinámico, espiritual y todo poderoso león que ha llegado a la plenitud de su fuerza en su juventud. De hecho, El fue el Mesías, quien vino a condenar la casa de Judá como corrupta. El rasgó al Israel nacional aparte. Simbólicamente, Su acto fue hecho visible cuando el velo del Templo se rasgó... entonces El se levantó y fue a la Casa de Su Padre, y allí espera hasta que llegue el tiempo de Su regreso.

Su papel como León llega a estar claro. Es la forma que El asume en relación a la batalla relacionada a la Casa de David. Cuando El aparezca por consiguiente, estará relacionado a la lucha milenaria por establecer esa Casa Gobernante. Como León, El pelea para establecer el trono de un Reino Terrenal. Pero de acuerdo a la profecía de Óseas, El es el que puede venir a Israel y ser para Su pueblo el León rampante y el Cordero pascual.

Óseas presenta una asombrosa y compacta narración de la Primera Venida de Cristo y Su regreso al cielo. Entonces, se refiere al " DIA del Señor,"  como el " tercer día,"  en el cual El levantara a Su pueblo. Como El, Israel experimentara una resurrección al tercer día – aquí se refiere al tercer milenio desde Su partida. Y es bueno que entendamos que estamos en ese tercer milenio.

La profecía de Óseas describe la reunión del pueblo de Dios en los días finales. Usando la figura del León, el Señor explica que aunque Efraín fue desobediente El no lo destruiría por completo:
 
" 9 No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad. 10 En pos de Jehová caminarán; él rugirá como león; rugirá, y los hijos vendrán temblando desde el occidente. "  (Óseas 11:9, 10).

De nuevo, el león representa al Señor en su papel como comandante de las fuerzas que libertaran a Israel de sus enemigos. En este caso, es el " oeste "  el que temerá Su rugido. En los días del ministerio terrenal de Jesús, el Imperio dominante era el Romano. En los últimos días, se refiere al Reavivado Imperio Romano, o una alianza de naciones occidentales.

Balaam y el León

Cuando Moisés dirigió a Israel fuera del desierto y los preparó para entrar a la tierra de Canaan, las tribus que allí vivían se alarmaron. Balac, rey de Moab, vio lo que los Israelitas hicieron con los Amoritas, y se preocuparon con razón.

En desesperación, el rey contrató al profeta Balaam para maldecir a Israel. Este profeta mercenario le dijo al rey que edificase altares especiales donde él pudiera postrarse y ofrecer sacrificios a Dios.

Cuatro veces, el profeta intentó cumplir los deseos del rey Balac. Pero mientras el Señor ponía palabras en su boca, su maldición se convertía en bendición. Desde su primer intento, él alabó a Israel como la nación cuya gente llegaría a ser tan numerosa como el polvo de la tierra.

Su segunda maldición se tornó en una aun mas magnifica bendición:

" 23 Porque contra Jacob no hay agüero, Ni adivinación contra Israel. Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡ Lo que ha hecho Dios! 24 He aquí el pueblo que como león se levantará, Y como león se erguirá; No se echará hasta que devore la presa, Y beba la sangre de los muertos. "  (Números 23:23,24).

Aquí, encontramos una clara referencia al León de la Tribu de Judá, y Su juicio final a las naciones. Como muchos otros anteriormente y después, Balac deseaba la destrucción de Israel. En vez de esto, a través de los ojos de Balaam, el rey vio el destino final de Israel, su futura victoria en la Batalla del Armagedón. Conociendo las palabras de Revelación, sabemos que Balaam miró con atención dentro de ese día futuro cuando el León tome el Libro y abra los siete sellos. Este acto marcará el fin del poder de los Gobiernos gentiles sobre esta tierra.

La tercera profecía de Balaam una vez mas invoca al León, mientras poéticamente exalta la conquista final de Israel:

" 8 Dios lo sacó de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo. Devorará a las naciones enemigas, Desmenuzará sus huesos, Y las traspasará con sus saetas. 9 Se encorvará para echarse como león, Y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren. " (Números 24:8, 9).

Aquí, Balaam invoca inclusive las promesas de Dios dadas a Abraham en Génesis 12 … bendición o maldición para aquellos que interactúen con Israel sea por bien o mal. También, su lenguaje es curiosamente una reminiscencia de la profecía original de Jacob acerca del Mesías. Como Jacob el pregunta; " Quién despertara al León encorvado? "  La respuesta es que Este se levantara cuando llegue el tiempo de tomar en Sus manos el Libro de la Mano de Su Padre.

El cuarto y final oráculo de Balaam nos recuerda otro de los aspectos de la profecía mesiánica original de Jacob:

" 17 Lo veré, mas no ahora; Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y se levantará cetro de Israel, Y herirá las sienes de Moab, Y destruirá a todos los hijos de Set. "  (Números 24:17).

Aquí, somos recordados que " No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos.." De hecho, esto es ultimadamente una clara referencia a la Segunda Venida. Habla del juicio que Cristo traerá consigo al amanecer del "Día del Señor."

Cuando El regrese, vendrá como el León, a consumir Su víctima:

" 4 Porque Jehová me dijo a mí de esta manera: Como el león y el cachorro de león ruge sobre la presa, y si se reúne cuadrilla de pastores contra él, no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos; así Jehová de los ejércitos descenderá a pelear sobre el monte de Sion, y sobre su collado. "  (Isaías 31:4).

El León de Sion

Cuando el León de Judá ruja finalmente, la pelea estará en su apogeo. Notemos que Isaías identifica el premio como el
" Monte Sion,"  y la colina conocida desde los días antiguos como el Monte Moriah. Esta es la geografía de Jerusalén. Para aquellos que entendemos la profecía, el significado de la batalla es claro.

Hoy, todo el mundo árabe (así como el resto de naciones gentiles) se oponen al plan de Israel de establecer su Templo sobre el Monte Santo. Aun, cuando en el momento presente el muro de los lamentos amenaza por caerse a causa de las excavaciones ilegales de los árabes, a los arqueólogos israelíes se les prohíbe entrar allí.

Justo antes del Rosh HaShanah { Año Nuevo Judío } en el 2000, Ariel Sharon marchó hacia la puerta del Monte del Templo para censurar la exclusión de Israel de su lugar mas sagrado. El resultado fue la ola acelerada de terrorismo que continua hasta el día de hoy, la tristemente celebre intifada Palestina. La Hermandad Árabe cree ahora que tienen total autoridad para reclamar la posesión completa de la Jerusalén Vieja, incluyendo el Monte del Templo. Pero, como Isaías nos dice, cuando el León de Judá regrese, Su meta especifica estará dirigida hacia ese lugar.

Durante Su ministerio terrenal, El vino como el Cordero Pascual. De hecho, el evangelio de Juan bosqueja Sus actividades a través de cuatro Pascuas. En Su crucifixión, El es el Cordero sin mancha.

Pero en la primera Pascua de Su ministerio Público, El usó la ocasión para comenzar Su larga batalla por el Monte del Templo. El blandió un látigo y echó fuera a los mercaderes y cambiadores de moneda.

Aunque difícil para nosotros comprenderlo, el León vino a ser un Cordero por un poco de tiempo. Sus atributos como impecable pureza y perfección le hacen merecedor y le califican como el Sacrificio Perfecto. Aunque capaz para pelear por Sus derechos, El voluntariamente rindió Sus características de León por un momento.

Hoy, como el Cordero, El ofrece de pura gracia Su salvación a este mundo impío. Pero cuando termine su actual trabajo de gracia, una vez mas asumirá su rol como León. La batalla por Sion se desarrollara durante la Gran Tribulación. El Monte Santo llegara a ser el punto focal del conflicto. Su Victoria será total, completa, magnifica!

Al final, por supuesto, el Padre y el Cordero, iluminaran la ciudad celestial, la Nueva Jerusalén.

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