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Cap. 3. b   (Versos 12-22) - Rev. 3:12 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

La promesa de recompensa para los vencedores. Se les dice que serán pilares en el templo de Mi Dios; pilares eran cuadros de fortaleza, estabilidad y gran belleza. En Filadelfia ocurrían terremotos con frecuencia. Cuando un edificio colapsaba, usualmente lo que se mantenía de pie eran sus enormes pilares. Jesús nos ofrece la misma fortaleza.

Nunca más saldrá de allí: los vencedores tendrán un lugar de permanencia y estabilidad con Dios, en contraste con el lugar incierto en este mundo. Los vencedores también recibirán sobre su persona muchos nombres (de Dios, de la Nueva Jerusalén, y el nuevo nombre de Jesús); estos nombres son marcas de identificación (le pertenecemos a Jesús) e intimidad (somos privilegiados de conocerle de manera en que otros no lo conocen). Esto también cabe bien con la imagen del pilar; antiguamente, un siervo fiel en una ciudad o un sacerdote distinguido era honrado poniendo un pilar especial en uno de los templos en el cual se escribía el nombre de la persona en cuestión.

Rev. 3: 13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Todos queremos oír las alabanzas y las palabras de motivación que Jesús le da a la iglesia de Filadelfia; pero si queremos ser como esta iglesia, debemos permanecer en su fundamento (el nombre de Jesús y Su Palabra) y depender de su fuente de fortaleza (Jesús, y no ellos mismos.)

"El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. ": Ambas Esmirna y Filadelfia no son recriminadas; ambas permanecen todavía en nuestros días. Recordemos que cada una de estas iglesias tenían una percepción diferente a la que el Señor tenia de ellos. Como debemos reflexionar en nuestros propios conceptos.

Rev. 3: 14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

Trasfondo histórico: Una importante y prospera ciudad; con una significante población judía; como otras ciudades en la región, fue un centro de adoración al Cesar y a Escolapio (teniendo una famosa escuela medica allí en conexión con su templo). Después de que un terremoto devasto la región en el 60 DC, Laodicea rehusó la ayuda Imperial para reedificar la ciudad, dependiendo exitosamente en sus propios recursos.

"Frecuentemente notamos que el orgullo de Laodicea descansaba sobre tres cosas: prosperidad financiera, una extensa industria textil, y un popular ungüento para la vista que se exportaba alrededor del mundo." (Mounce)

Sin embargo, su pobre suministro de agua hacían a Laodicea vulnerable a ataques si era sitiada; esto hacia que ellos estuvieran dispuestos a negociar y comprometerse con cualquier enemigo potencial en vez de pelear. Su suministro de agua venia a través de un acueducto de seis millas desde los manantiales calientes de Hierápolis; a causa de que las aguas procedían de manantiales calientes, para cuando arribaba a la ciudad era inapetitozamente tibia.

Al sur de Filadelfia, no muy lejos de Colosas, descansaba la larga y prospera ciudad de Laodicea en la ribera del río Lycus, un tributario del Meander. Era la gemela de Hierápolis, a seis millas de distancia, ciudad de renombre por sus famosos manantiales calientes. (El gobierno turco esta tratando de aprovechar este recurso de poder geotérmico.) Laodicea estaba situada en el medio, entre las aguas calientes de Hierápolis y las frías de Colosas. Todavía subsisten restos de sus baños, gimnasio, el estadio y de su teatro que nos testifican de su antiguo lujo y éxito como centro financiero y comercial.

Jesús se introduce, enfatizando que El es el fiel y autorizado Señor, en contraste con sus comprometidos súbditos. El es Jesús, "la personificación y la afirmación de la verdad de Dios." (Barclay)

El es el Testigo Fiel y Verdadero, en contraste con los laodicianos, que tristemente encontramos que no eran ni fieles ni verdaderos. El es el principio de la creación de Dios; la idea detrás de la palabra principio [arche] es "Soberano, fuente, origen," no el primero en secuencia u orden. Este verso no enseña que Jesús fue el primer ser creado, sino que El es el soberano, fuente y origen de toda la creación.

Rev. 3: 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Este cuadro de tibieza tenia particular relevancia para los Cristianos de Laodicea a causa de su suministro de agua. Que queremos decir con que alguien es tibio? En cierto sentido, tibieza es un cuadro de inutilidad - "El agua caliente sana, el agua fría refresca, pero el agua tibia no se puede usar para ninguno de estos propósitos" (Morris)

Pero aun mas fuerte, la tibieza es un cuadro de indiferencia y compromiso - se toma de la temperatura de los alrededores. Querría decir Jesús que esos cristianos eran intrínsecamente fríos, pero se calentaron un poco por su tradición religiosa? O que fueron esencialmente calientes, pero se enfriaron un poco por su apatía y auto dependencia? Ambas cosas son posible, pero siendo que El le esta hablando a Su iglesia, el énfasis debe ser en lo ultimo. Habrá una maldición mayor en la tierra que una religión vacía? Si hay un alma difícil de alcanzar es aquel que dice conocer lo suficiente de Jesús al grado de pensar que ya tiene lo suficiente. Laodicea ejemplifica a la religión vacía; los colectores de impuestos y las rameras fueron mas abiertos al mensaje de Cristo que los escribas y fariseos. Satanás nos tendrá de cualquier forma que pueda, pero el aprecia mucho mas a un religioso tibio que a un pecador con un corazón frió.

El nombre Laodicea significa "el juicio popular"; esta iglesia representa una iglesia gobernada por la mayoría de la gente en vez de Dios. "Este nombre es designado como la iglesia gobernada por la muchedumbre, la iglesia democrática, donde todo esta bajo el dominio y se decide por la opinión popular, sus exigencias y sus votos" (Seiss)

Este Cristianismo tibio es completamente desagradable para Jesús; El se rehúsa a atenerse a el o a soportarlo y les advierte que los vomitara de Su boca.

Rev. 3: 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

El veredicto: piensan que son ricos, y en realidad están destituidos. Los Cristianos de Laodicea no se daban cuenta de su profunda bancarrota espiritual. Por ende no buscaban el rostro de Dios, porque estaban satisfechos con su vida banal. Jesús nos dice en las Bienaventuranzas; Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Mat. 5: 3 Y un creyente que no puede ver su pobreza espiritual es uno del cual dudamos seriamente de su conversión. "La perdida del sentido de necesidad, como la soñolienza que acosa al que se esta congelando, es fatal." (Newell)

Jesús les advierte que espiritualmente, les falta todo lo que en su orgullo dicen poseer: prosperidad, visión y vestiduras lujosas.

De nuevo, lo que Jesús ve en nosotros es mucho mas importante que lo que nosotros vemos en nosotros mismos (como el caso de Esmirna, Revelación 2:9)

Rev. 3: 18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Lo que Jesús quiere que ellos hagan: mira a Jesús por lo que te falta. Mientras creamos que podemos suplir nuestras necesidades de prosperidad material, ropa o visión por nosotros mismos, estamos tan destituidos como los laodecianos - debemos de buscar estas cosas en Jesús en vez de descansar o depender en nosotros mismos.

Como podemos comprar estas cosas de Jesús? No por obras; Jesús dice: "Todas estas autosuficiencias deben ser gastadas en la labor de adquirir de Mi (Jesús) estas cosas absolutamente necesarias." (Alford)

Con tan afilada reprimenda, podemos pensar que Jesús había perdido Su amor por esta iglesia errante? No; el gran amor de Jesús es expresado en Su reprensión. "Es de hecho, el castigo final de Dios dejar al hombre solo" (Barclay) Es también la demostración del amor del pastor; "Cuantos predicadores aman tanto a sus santos hermanos que se arriesgan a su resentimiento obedeciendo lo que dice Pablo en 2 Tim. 4:2: que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. ?"

Por otro lado recuerdo la hermana que me dijo en cierta ocasión; - Mi pastor es un hombre de amor tan grande, que por no herirnos no nos corrige. A lo que yo le conteste; Hermana, ese tipo de amor yo no lo quiero, porque si alguien se esta quemando es menester que el que se da cuenta o esta a cargo del edificio grite Fuego, Fuego! Siempre he creído que es mejor frustrar un sueño que esconder la verdad.

El les ordena que hagan una decisión de arrepentirse, y que continúen celando su relación con Dios (que viene de la misma palabra usada para caliente en el verso16); después de pensar lo mucho que Jesús detestaba su tibieza, El realmente los prefiere calientes en su celo que fríos. Entonces por que Jesús dice que los prefiere fríos o calientes en el verso 15? Porque por lo menos tu puedes sentir el frío; los cristianos tibios han tenido lo suficiente de Jesús como para satisfacer su anhelo de religión, pero no suficiente para la vida eterna. El ladrón en la cruz era frío ante Jesús y claramente vio su necesidad; el apóstol Juan estaba caliente ante Jesús y disfrutaba de una intima relación de amor. Pero Judas era tibio; seguía a Jesús lo suficiente como para ser considerado un discípulo, pero no le había entregado lo suficiente su corazón a Jesucristo. Profundamente, no hay ser mas miserable que el Cristiano tibio: tiene demasiado del mundo como para ser feliz en Jesús, pero demasiado de Jesús como para ser feliz en el mundo.

Jesús la de a esta iglesia tibia la Gran Invitación, expresando Su gran deseo de entrar en comunión con nosotros, pero a nuestra invitación. La idea de Jesús en la puerta aplica tanto al pecador como a los santos; Jesús quiere venir a nosotros, cenar con nosotros, en el sentido de tener una intima relación con nosotros. Tristemente notemos donde esta Jesús: afuera, tocando la puerta para entrar; Laodicea es "la Iglesia del Cristo Excluido" (como muchas iglesia de hoy). Tenemos en este verso un profundo misterio: el soberano y omnipotente Cristo ha condescendido a trabajar fuera de Su plan eterno para cortejar y ganarse el aprecio del corazón humano. Cristo viene como el amante; es prácticamente la voz que oímos en Cantares de Salomón: Es la voz de mi Amado! El toca, diciendo, "ábreme, mi hermana, mi amor " (Cantar de los Cantares 5:2). Cuando Jesús dice cenare con el, El esta hablando de una cena especifica conocida como el deipnon: "El deipnon era la cena principal del día y era un banquete de lujo, no un aperitivo ligero." Esto habla de compañerismo. Todo lo dicho anteriormente se ve en el contexto de este amante deseo - "la reprimenda y corrección no son señales de rechazo de parte de Cristo, sino Su inagotable e implorable amor, aun a los tibios y descuidados." (Alford)

La llave para abrir la puerta es primero oír Su Voz; a la medida que demos atención a lo que Jesucristo tiene que decirnos, entonces seremos rescatados de nuestra tibieza espiritual y entraremos a una relación genuina con El.

Rev. 3: 21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.


Tremenda promesa de recompensa para aquellos que venzan. La promesa de Jesús a los vencedores, aun a Laodicea nos muestra que no tenemos que ser cristianos que comprometamos nuestra fe o tibios. Si lo somos, podemos cambiar y llegar a ser vencedores con Jesús. Para aquellos que venzan en la batalla contra la indiferencia, el compromiso con el mundo y la auto dependencia, hay una recompensa especial, un lugar con el Cristo entronizado. El trono es un lugar de victoria, una recompensa para los ganadores en la dura batalla contra la apatía, la indiferencia y la auto dependencia.

Rev. 3: 22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.


Muy pocos quieren idenficarse a ellos mismos con la iglesia de Laodicea (todos preferimos ser identificados con la iglesia de Filadelfia). Pero debemos oír lo que el Espíritu Santo nos está hablando aquí; todos tenemos la tendencia de separarnos de la pobreza en el espíritu hacia un cristianismo sin Cristo; en vez de cristianismo, "iglesianismo".



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