Los Roba - Almas

Una Plaga en la Iglesia

Se dice que uno de estos que levantan su propia " iglesia, que no es mas que un chinchal de religiosidad frustrada, que otra cosa, testificaba abiertamente de lo mucho que Dios lo había bendecido. Entre otras cosas contaba como Dios le había contestado sus oraciones supliéndole los músicos que le faltaban para su recién estrenada " congregación." - " Le doy la gloria a Dios - decía muy ufano, - porque oramos y el Señor nos contestó prestamente y ya tenemos los ministros de la música que estábamos buscando." Y todos se desasieron en alabanzas a Dios por el "milagro " realizado. 

Lo que no contó el " angelito aquel" fue que los músicos los tomó prestado de una iglesia vecina, como la " congregación " que le acompaña es producto de la división que hizo en la iglesia donde perseveraba y fungía como oficial.

Y esta historia se repite cada vez mas a menudo en las filas de la iglesia sirviendo de escándalos y en detrimento del carácter serio y responsable que deben de exhibir los siervos de Dios. Porque una cosa es " parir " una iglesia y otra muy diferente es dedicarse a " diezmar " la iglesia del vecino, como un vil ladrón y salteador. Pero esto es lo que hacen hoy en día muchos que solo sirven para usurpar un ministerio al cual nadie les llamó, no por lo que puedan aportar al Evangelio, sino por lo que puedan sacar del mismo.

A estos usurpadores del altar, necios con ínfulas de grandeza solo los siguen los Micaias modernos, que andan en pos de establecer sus propios altares donde puedan adorar sin que se les exija mucho. Son los cabros   " brincadores " que por cuanto no se someten a la Palabra de Dios andan de altar en altar, con la excusa banal de encontrar una iglesia perfecta, cuando ellos mismos viven una vida espiritual falsa, por su falta de relación con Dios.

Pero son tal para cual. Se lloran y se ríen ellos mismos, y como son turistas pasajeros de la religión del disimulo, poco les importa herir, difamar y desangrar a aquellos que no participan en tan vil y ruin negocio, como lo es la trata de almas.

Qué si quien tiene la culpa, me preguntas? Haciendo un análisis serio y de acuerdo a la Palabra de Dios creo que tanta falta tiene el que se dedica a brincar de iglesia en iglesia, como los " líderes " que aprueban y motivan tal acción que solo trae divisiones entre las iglesias. Porque un cristiano sin fundamento no sirve, como no sirven aquellos que se comportan como ladrones y salteadores. No se hace iglesia robando o estableciendo un campo misionero en la iglesia del vecino, como no se gana una vida espiritual " mudándose " de congregación cada seis meses. Y nada pierde el que no participa en tal vagabundería. Pierde el que participa y aplaude.

Autor: Dr. A. Vallejo
Obispo General de la I.C.E.

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