
Por el Pastor
Dr.
A. Vallejo Ph.D.
Obispo de la
Iglesia
Cristiana Emanuel
2 Tim. 1: 7 Porque no nos ha dado Dios
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 8 Por
tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso
suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder
de Dios, 9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a
nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada
en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
Todos sabemos lo que es sentirse temeroso. Todos tenemos
cosas a las que tememos; las tormentas, los rayos, los truenos, las
arañas,
las culebras, mi esposa, mi suegra, etc.
Pero también hay temores ocultos que nos estorban; el temor al fracaso provoca que muchas personas no lleguen a empezar nada, o a tratar algo que no sea completamente seguro. El temor al rechazo, por ejemplo, nos hace sentirnos inseguros de hacer cualquier cosa que nos pueda poner en una posición de ser criticados o que se nos rían en la cara.
Podría seguir mencionando mil temores o fobias....
Y hay dos tipos de temores; el Temor que es bueno- te impide ir a 100 MPH o cualquier otra necedad que se te venga a la mente.... y está el temor que es dañino- este es un espíritu de temor mencionado en los textos que leí al principio. Este temor nos paraliza, nos impide hacer cosas que muy bien podríamos o deberíamos hacer.
Puede ser que halla en ti algún temor que necesitas vencer en esta tarde.
Este pasaje nos da luz para vencer;
A. Satán es un maestro usando nuestros temores. No puede impedirnos el llegar a ser cristianos efectivos o personas felices con solo usar nuestros propios temores ...
El usa el espíritu de temor para:
1: Hacer nuestras vidas miserables. Porque las preocupaciones y temores pueden hacer nuestras vidas miserables.
Quiero contarte la siguiente historia. Una mujer que murió en 1916 se llamó Hetty Green. Alguien la llamó la mujer mas miserable de América. Para cuando murió en 1916, dejó una propiedad valorada en $100 millones de dólares. Pero ella era tan mezquina que prefería comer avena fría en orden de no gastar en gas para calentar el agua. Cuando su hijo sufrió una lesión grave en su pierna, ella se tomó tanto tiempo buscando una clínica gratis para tratarlo, que su pierna le tuvo que ser amputada a causa de lo avanzado de la infección. Estoy seguro que esta señora estaba tan preocupada y temerosa de perder su riqueza que no pudo disfrutar su vida.
Podemos sentirnos tan atemorizados de perder nuestros recursos económicos o el trabajo que lleguemos a perder la capacidad de disfrutar nuestra vida.
Yo he conocido personas que están tan temerosas de que algo le va a pasar a su matrimonio, que nunca tratan de acercarse el uno al otro o gozar de la intimidad que debieran tener...
Todos conocemos gentes que son como verrugas preocupadas y son miserables.
2: EL TAMBIÉN NOS HACE INEFECTIVOS
A: Muchas veces lo que nos impide compartir nuestra fe es el temor.
Qué pensaran de mi?
Y qué si me dan la espalda?
Y si hecho a perder esa amistad?
Ellos probablemente no me escucharan como quiera.
Estos son algunos de los temores que Satán usa para hacernos inefectivos.
B: Algunas veces no nos queremos envolver en el servicio por temor
Yo no puedo enseñar en el Instituto, o en la Escuela Dominical.
No puedo estar en frente del público.
No puedo ayudar en el nursery.
Nunca seré un pastor, o misionero, o cantante, o esto o aquello......
El temor nos impide servir a Dios.... y a Su causa.
B: LOS MÉTODOS DE SATÁN PARA USAR EL TEMOR
1: El usa nuestros pecados pasados.
2: EL usa nuestras posibilidades futuras.
3: EL usa el potencial del fracaso.
4: EL usa la certeza de la critica.
Satán es un maestro en el arte de usar nuestros temores para detenernos, cegarnos y robarnos.
11: DONES DE DIOS PARA AYUDARNOS A VENCER NUESTROS TEMORES.
NOTA: Dios no nos ha dado " espíritu de temor ", sino que nos ha dado tres cosas que nos pueden ayudar a vencer el temor.
A: el Don de Poder - A través de Jesucristo, Yo puedo hacer cualquier cosa que Dios quiera que yo haga. Fil. 4: 13 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Esto significa cualquier cosa que Dios quiera que yo haga, yo puedo hacerlo.
1: Poder para ser salvo - Juan 1: 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
2: Poder para ser su testigo - Hechos 1: 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
3: Poder para estar gozosos - Rom. 15: 13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
4: Poder para hacerte un creyente fuerte y para soportar las pruebas- 2 Cor. 12: 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Si tu confías en EL y reposas en ese que tiene el Poder, EL te dará el poder que tu necesitas. No temas! Usa Su Poder.
B: El Don de Amor - a la primera ojeada, no parece que el amor puede ser efectivo para conquistar el temor.
Pero si examinamos 1
Juan 4: 18 el panorama cambia substancialmente; 18 En el amor no hay temor,
sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en
sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
He aquí como esto trabaja:
1: Amor por Dios - Mientras mas amemos a Dios, menos temeremos. Esto es un asunto de confianza. Cuando realizamos que Dios tiene cuidado de nosotros, esto nos libera de nuestros temores. Nuestros hijos no tienen por qué preocuparse acerca de si tendrán algo para comer. Razones? Durante todos estos años hemos provisto para ellos. Confían en nosotros. Ahora bien, si les hemos fallado, entonces tienen razón de preocuparse. Pero si ellos saben que les amamos y que siempre proveeremos para ellos, entonces no vivirán preocupados.... Por esto es que Rom. 8: 28 dice; 28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
El Amor de Dios nos libera de nuestros temores!
2: Amor por los demás - Mientras mas aprendamos y practiquemos el amor a los demás, sentiremos menos temor. El amor hace que venzamos nuestros temores por el bien de otros. Por eso es que algunos arriesgan sus vidas en labores de rescate en medio de desastres, etc.
El amor hace que tu le hables a los demás acerca de Jesús, que trabajes por Su causa, que ayudes a la gente en necesidad....
C: Dominio Propio - La mayor parte de veces la razón de nuestros temores es una forma incorrecta de pensar. Pero algo pasa cuando somos salvos y comenzamos a confiar en Dios. Nuestra mente es renovada. Rom. 12: 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
1: En mi forma de pensar, quizás temo que no lo voy a lograr financieramente - Pero si en verdad confío en Dios y acepto Su manera de pensar, estaré seguro que EL tendrá cuidado de mi.
Lucas 12: 28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
2: Si tengo temor de morir... ese temor es calmado por saber 2 Cor. 5: 6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor 7 (porque por fe andamos, no por vista); 8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. 9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.
Y esto podemos aplicarlo a cualquier otro tipo de temor que nos sobrevenga.
Cuando pensamos bíblicamente, esto es tener dominio propio.
Para concluir quiero decirte que conquistar el temor no es asunto de autodeterminación, sino un asunto de dependencia en el Dios en el que confiamos y amamos. En Cristo tu puedes conquistar tu temor
Nota: El Autor es Obispo de la I.C.E. y miembro de la Asociación Americana de Consejeros Cristianos